💰 Finanzas personales e inversión para LATAM · Comunidad gratuita en Telegram  →  @finanzaslatam_ar en Telegram
← Volver al blog
14 de August, 2026 · Por Gustavo Pereda

Inflación de agosto: 1,9% según INDEC, qué significa para tu bolsillo y cómo ordenarte

Inflación de agosto: 1,9% según INDEC, qué significa para tu bolsillo y cómo ordenarte

El Beto me llamó el otro día, no para hablar de fútbol ni de la parrilla del sábado, sino con una pregunta que me hace cada vez que sale el índice: “Che, ¿esto es bueno o es malo?”. Y yo lo entiendo. Porque un número como el 1,9% suena chico, pero cuando lo ponés al lado del 19,5% acumulado en ocho meses, la cosa cambia de color. Y si encima lo multiplicás por lo que subió la carne, el alquiler o el colegio de los pibes, el número deja de ser un dato y se convierte en una discusión de cocina.

Mirá, te soy honesto de entrada: no soy economista. Soy un tipo que lleva veinte años haciendo que la plata alcance en su casa, con una planilla y un poco de orden. Y desde esa vereda, la de la cocina, te voy a contar qué significa este dato del INDEC y, sobre todo, qué hacés el lunes con esto.

El dato duro, sin vueltas

Según informó el INDEC (y reprodujo Reuters vía Yahoo Finanzas), los precios minoristas subieron 1,9% en agosto y acumulan 19,5% en los primeros ocho meses del año. Son los números que importan para medir el poder de compra de tu sueldo y para entender hacia dónde va la política monetaria.

Ahora, ojo con esto: un 1,9% mensual no es una buena noticia ni una mala noticia en sí mismo. Es un dato. Lo que importa es qué hay detrás. Y acá es donde yo me pongo los lentes de la doctrina. Perón decía que la economía la controla el Estado o la controlan los consorcios, y que no hay punto medio. Yo no voy a discutir de geopolítica, pero sí te digo: cuando la inflación baja, el que la pelea es el laburante, porque su salario rinde un poquito más. Y cuando la inflación se estanca, el que la sufre es el mismo laburante, porque los precios no esperan a nadie.

Qué significa 1,9% para tu casa (y no para los manuales)

Te lo traduzco al criollo. Si en agosto ganabas, digamos, $500.000, para mantener tu poder de compra necesitabas que tu ingreso subiera al menos 1,9%. Si no subió, perdiste. Así de simple. No hay vuelta que darle.

Y acá me acuerdo de Susana, la del tercero, que es jubilada y siempre me dice que los números del INDEC no reflejan lo que ve en el supermercado. Y tiene razón, en parte. Porque el índice general promedia de todo: verdulería, ropa, electrodomésticos, servicios. Pero la canasta de una jubilada está pesada hacia alimentos y remedios, que suelen subir más. Por eso, cuando hablamos de inflación, siempre pregunto: ¿la inflación de quién? La del INDEC es un promedio. La tuya es la que ves en tu ticket.

Mi método para no perder contra la inflación (aunque no la puedas controlar)

Yo no puedo frenar los precios. Nadie que esté leyendo esto puede. Pero sí puedo ordenar mi casa para que el 1,9% mensual no me tire abajo la puerta. Esto es lo que hago y lo que le enseñé al Beto, a Susana y a medio barrio:

  1. Primero, separá. En mi casa, cada peso que entra tiene un destino antes de gastarse. Lo fijo (alquiler, servicios, expensas), el guardado (sí, el sobre de mi vieja, la Tota, pero ahora es una transferencia automática), y lo de gustos. Si no separás primero, la inflación se come todo antes de que te des cuenta.
  2. Segundo, pagate a vos primero. Aunque sea poco. Aunque sean $5.000. Ese guardado es tu colchón para cuando la heladera se rompa o el auto decida no arrancar. No es un gusto, es una necesidad. Mi vieja decía: “la plata se cuida sola si la mirás todos los días”. Y tenía razón.
  3. Tercero, anotá todo. Sí, todo. Yo arranqué con un cuaderno Gloria y hoy uso una planilla de Google Sheets, pero el método es el mismo. Si no sabés a dónde se va tu plata, la inflación te va a ganar siempre. No porque seas un despilfarrador, sino porque no ves el mapa.

El presupuesto no es una jaula, es un mapa. Y con un mapa, un 1,9% mensual se vuelve un dato que podés manejar, no un monstruo que te persigue.

La tentación de la timba (y por qué la esquivo)

Cuando la inflación está alta, aparece la tentación de “poner la plata a trabajar” en cualquier cosa que prometa ganarle al índice. Y acá tengo una bronca que no me la saca nadie: la timba financiera y los que quieren enfriar la economía ajustando al que trabaja. La competitividad sale de la inversión, no de hambrear al que produce.

Ojo, no estoy diciendo que no inviertas. Estoy diciendo que primero esté el orden. Primero el fondo de emergencia (tres a seis meses de gastos, en algo que puedas tocar rápido), y recién después mirás otras opciones. Si querés saber más sobre qué hacer con tus pesos sin entrar en pánico, te recomiendo leer esto que escribí sobre las expectativas de inflación. Y si el tema se va a instrumentos financieros, mi compañera Carina lo explica sin anestesia acá, aunque a veces se enrosca con el Estado y yo la bajo a la cocina.

La inflación de los que menos tienen

Y acá no puedo evitar acordarme de Evita. Ella decía que donde existe una necesidad nace un derecho. Y la necesidad de que el salario le gane a los precios es la más básica de todas. Cuando el INDEC informa un 1,9% mensual, hay gente que lo siente como una victoria y otra que lo siente como una condena. La diferencia no está solo en el número, está en la canasta de cada uno.

Por eso, cuando hablamos de inflación, no hablemos solo de promedios. Hablemos de la jubilada que elige entre el remedio y la carne. Hablemos del laburante que hace dos changas para llegar a fin de mes. Porque la inflación no es un problema abstracto: es una señora de 70 años que mira el ticket y hace cuentas en la caja del supermercado.

Qué hago yo con este dato (y qué podés hacer vos)

Mirá, yo no me desespero con un 1,9%. Pero tampoco me relajo. El lunes, con el primer café, actualizo mi planilla y reviso si mis gastos fijos se movieron. Si el alquiler o la cuota del colegio subieron más que el índice, ajusto el resto. Es un trabajo de hormiga, aburrido, pero es el que funciona.

Y te propongo un desafío para esta semana: agarrá todos los tickets que tengas en la cartera, en el bolsillo del jean, en la guantera del auto. Juntalos en una latita (yo uso una de dulce de membrillo) y el domingo, con el primer café, cargalos en una planilla. No para castigarte, sino para ver el mapa. Porque la inflación la pone el país, pero el orden lo ponés vos.

Y si querés profundizar en cómo la inflación golpea distinto a cada uno, te dejo esta nota sobre la inflación de los trabajadores. Spoiler: los jubilados la sufren más, y no es casualidad.

PARA QUIÉN ES ESTO QUÉ TENÉS QUE HACER
Laburante en relación de dependencia
Recibe sueldo fijo y siente que no le alcanza
Revisá si tu sueldo le ganó al 1,9% de agosto. Si no, ajustá tu planilla de gastos para compensar en otros rubros.
Jubilado o pensionado
Canasta pesada en alimentos y remedios
Compará el índice general con lo que gastás en farmacia y supermercado. Si tu canasta sube más, priorizá el guardado para remedios.
Cuentapropista o monotributista
Ingresos variables, sin paritarias
Actualizá tus precios o tarifas teniendo en cuenta el 19,5% acumulado. Si no, estás trabajando para perder plata.

¿El 1,9% de agosto es una buena noticia?

Es un dato, ni bueno ni malo en sí mismo. Es el número que informó el INDEC. Lo que importa es si tu ingreso le ganó a ese porcentaje. Si tu sueldo subió menos, perdiste poder de compra. Si subió más, ganaste. Simple.

¿Cómo calculo mi propia inflación?

Anotá todos tus gastos del mes (sí, todos) y comparalos con el mes anterior. La diferencia porcentual es tu inflación personal. Si es más alta que la del INDEC, tu canasta está pesada en rubros que suben más, como alimentos o remedios.

¿Qué hago si mi sueldo no le gana a la inflación?

Primero, no te desesperes. Segundo, ordená: separá lo fijo, el guardado y lo de gustos. Tercero, buscá dónde recortar sin sacrificar lo esencial. Y cuarto, si podés, buscá ingresos extra. Pero el orden es la base de todo.

¿Conviene gastar antes de que suban los precios?

No. Comprar por pánico es la peor decisión. La plata que gastás de más por miedo es plata que perdés. Mejor tener un fondo de emergencia y comprar solo lo que necesitás, cuando lo necesitás.

¿El 19,5% acumulado significa que los precios subieron eso?

Sí, en promedio. Los precios, en promedio, subieron 19,5% en los primeros ocho meses del año. Pero algunos subieron más (alimentos, por ejemplo) y otros menos. Por eso es clave medir tu propia canasta.

Esto es educación financiera para ordenarte, no asesoramiento personalizado. Tus números y tu realidad los ves vos. Para decisiones grandes, consultá con un profesional matriculado.


Gustavo Pereda

Gustavo Pereda
Ahorro y presupuesto. Salió de deudas con método y planilla. Educación financiera, no asesoramiento.
Más sobre Gustavo Pereda
Gustavo Pereda
Escrito por Gustavo Pereda

Gustavo Pereda tiene 48 años y vive en Villa Crespo. No es economista ni contador: su escuela fueron tres tarjetas en rojo de las que salió a fuerza de planilla y método, peso por peso, en dos años. Hace veinte años ordena la economía de su casa —y la de medio barrio— con la idea que le enseñó su vieja, la Tota, con sobres de papel madera: "la plata se cuida sola si la mirás todos los días". Escribe sobre ahorro, presupuesto y salir de deudas sin vender humo: no promete riquezas, promete orden. Mira la economía desde el laburo y la producción, con los datos siempre por delante de la opinión. (Hace educación financiera, no asesoramiento personalizado; no es asesor matriculado. Columnista de FinanzasLatam, con asistencia de IA.)

Comunidad FinanzasLatam 📈

Sumate a nuestra comunidad en Telegram: tips de ahorro, estrategias de inversión y la motivación para mejorar tus finanzas. Gratis.

Unirme a FinanzasLatam
📚

Biblioteca Premium del Emprendedor

Recursos, plantillas y guías para multiplicar tu dinero. Todo lo que necesitás para tomar el control de tus finanzas.

Quiero acceder a la Biblioteca →