Inflación de trabajadores en 1,7%: ¿por qué los jubilados la sufren más?

Mirá, te voy a ser honesta: cuando leo un titular que dice que la inflación de los trabajadores desaceleró al 1,7%, lo primero que hago es apretar los labios. Porque conozco la letra chica de estos números. Y la letra chica, casi siempre, es una trampa para los de siempre.
El dato es real y viene de Cronista: en junio, la inflación para trabajadores registró el nivel más bajo en casi un año, 1,7%. Lindo número, ¿no? Parece que todo va viento en popa. Pero acá está el truco que me tiene podrida: ese mismo informe muestra que el costo de vida subió más para los sectores vulnerables, porque el peso de la salud y los servicios les pega distinto.
No es magia, es política. Y no me vengan con que es casualidad. Esto es una decisión de fondo, y la estoy viendo con mis propios ojos.
El 1,7% que no todos festejan
Cuando bajás a la canasta real, la del almacén de mi barrio en Alta Córdoba, te das cuenta de que el promedio es un verso. El 1,7% es un promedio que esconde que un jubilado que gasta el 30% de su ingreso en remedios y prepagas siente una inflación mucho más alta que un laburante en relación de dependencia que alquila y tiene obra social.
Es la foto de siempre: los que menos tienen, los que no pueden elegir, son los que más sufren la puja distributiva. Y acá no hay neutralidad posible. Cuando un gobierno celebra un número global pero no mira cómo impacta en la mesa de los que menos tienen, está tomando partido. Y no es por el lado de los laburantes.
La salud y los servicios: el combo que te funde
El informe de Cronista es claro: la brecha está en el peso de la salud y los servicios. ¿Y sabés qué? Eso no es nuevo. Es la famosa inflación de los pobres, que siempre es más alta que la de los ricos. Porque el rico puede recortar el delivery, pero el jubilado no puede recortar el medicamento para el corazón.
Yo me acuerdo de mi vieja, que en paz descanse, yendo a la farmacia con la receta y haciendo cuentas en voz alta para ver qué podía comprar y qué dejaba para el mes que viene. Eso no se fue con ninguna baja de inflación. Eso sigue ahí, esperando a que alguien mire el problema de verdad.
Y ojo, no estoy diciendo que el dato del 1,7% sea mentira. Es un dato oficial y lo respeto. Lo que estoy diciendo es que un promedio no te cuenta la historia completa. Y si vos sos jubilado o vivís con un ingreso fijo, la historia que te toca es bastante más fea que la que cuenta el INDEC.
¿De dónde sale este número y a quién le sirve?
Acá va mi pregunta de siempre, la que me salvó de la estafa a los 25: ¿de dónde sale el rendimiento? ¿De dónde sale este 1,7%? Si sale de ajustar los precios de los servicios que consumen los jubilados, entonces no es una baja real, es un espejismo.
Esto me huele a la misma lógica de siempre: ajustar para que los números cierren, pero que el ajuste lo paguen los de abajo. Es la receta clásica del FMI que Néstor Kirchner mandó a la mierda cuando dijo aquello de que los muertos no pagan sus deudas. Porque acá lo que está en juego no es un número, es la vida de la gente.
Cuando pienso en esto, no puedo evitar acordarme de Cristina cuando decía que el crecimiento no fue magia, fue decisión política. Y esto también es decisión política. Decidir que la inflación de los trabajadores baje pero que la de los jubilados siga alta, es una decisión. Y las decisiones tienen responsables.
Qué hacés con tus números mientras tanto
Más allá de la bronca, que es mucha, mi laburo es decirte qué podés hacer para no quedar tan expuesto. Porque si esperás que el gobierno resuelva tu problema, te puede agarrar la noche.
- Revisá tus gastos fijos: la salud y los servicios son los que más te están golpeando. ¿Podés cambiar de prepaga? ¿Podés negociar el cable? ¿Podés bajar un punto el consumo de luz? Cada peso que saques de ahí es un peso que no se te va a escapar.
- No te duermas con la plata parada: si tenés ahorros, que no estén quietos. Pero ojo, no te metas en cualquier cosa. Si te prometen ganancia segura, agarrá la billetera y corré. El riesgo no se elimina, se administra.
- Informate: la inflación que te toca a vos no es la del promedio. Armá tu propia canasta y seguí su evolución. Si tus gastos suben más que tu ingreso, tenés un problema que tenés que atacar ya.
Si no sabés por dónde empezar a ordenar tus cuentas, Gustavo te ordena las cuentas acá. Él es más de la cocina, pero para esto sirve.
La tabla de impacto real
| PARA QUIÉN ES ESTO | QUÉ TENÉS QUE HACER |
|---|---|
| Jubilado o pensionado Vivís con ingreso fijo y gastás mucho en salud y servicios. |
Revisá mes a mes tus gastos en medicamentos y prepaga. Compará precios entre farmacias y pedí factura para deducir en Ganancias si te corresponde. |
| Trabajador en relación de dependencia Tu salario le gana apenas a la inflación promedio, pero sentís que no te alcanza. |
Armá tu propia canasta de gastos y comparala con la inflación oficial. Si te está ganando, es momento de renegociar deudas o recortar gastos no esenciales. |
| Cuentapropista o monotributista Tus ingresos son variables y los costos te comen el margen. |
Separá el 30% de cada ingreso para impuestos y gastos fijos. No lo toques. Y revisá si tu categoría de monotributo sigue siendo la correcta. |
Preguntas que me hacen siempre
¿Por qué la inflación de los trabajadores es más baja que la de los jubilados?
Porque la canasta de consumo es distinta. Los trabajadores en relación de dependencia suelen tener obra social y menos gasto en salud. Los jubilados, en cambio, destinan una parte mucho mayor de su ingreso a medicamentos y prepagas, que son rubros que suben por encima del promedio.
¿Este 1,7% es una buena noticia?
Es un dato que muestra una desaceleración, pero no es una buena noticia para todos. Para un jubilado que ve cómo sus gastos de salud aumentan mes a mes, la sensación es de que la inflación no baja. El promedio esconde realidades muy distintas.
¿Qué puedo hacer si soy jubilado y no me alcanza?
Lo primero es no endeudarte para consumir. Después, revisá si estás cobrando todos los beneficios que te corresponden, como la exención de Ganancias o los reintegros de PAMI para medicamentos. Y si podés, buscá alternativas más económicas para tus gastos fijos.
¿Es momento de invertir mis ahorros?
Depende de tu perfil y de tu horizonte. Nunca pongas toda la plata en una sola cosa y jamás en algo que prometa rendimientos altos y fijos. Si no entendés de dónde sale la ganancia, es una estafa. Informate y diversificá.
¿Cómo sé si una inversión es confiable?
Lo primero es chequear que quien te la ofrece esté registrado en la CNV. Podés hacerlo en cnv.gov.ar. Si no está, no importa cuánto te prometa, no le des un peso. Esa es la regla de oro que me salvó a mí después de haber perdido plata.
Mi veredicto
Este 1,7% es un número que le sirve a un gobierno para mostrar gestión, pero no le sirve a un jubilado que tiene que elegir entre comer o comprar el remedio. La inflación no es un promedio, es una experiencia concreta que golpea distinto según dónde te pares.
Mientras tanto, mi consejo es el de siempre: no te duermas, no confíes en las promesas y ocupate de tus números. Porque si algo aprendí en estos años, es que la única plata que te va a cuidar es la que entendés y administrás vos. El resto, es humo.
Esto es educación financiera, no una recomendación para vos en particular; toda inversión puede hacerte perder plata, y la decisión es tuya.
Inversiones sin vueltas y detección de estafas. Anti-gurú. Educación financiera, no recomendación.
Más sobre Carina Díaz
Comunidad FinanzasLatam 📈
Sumate a nuestra comunidad en Telegram: tips de ahorro, estrategias de inversión y la motivación para mejorar tus finanzas. Gratis.
Unirme a FinanzasLatamBiblioteca Premium del Emprendedor
Recursos, plantillas y guías para multiplicar tu dinero. Todo lo que necesitás para tomar el control de tus finanzas.
Quiero acceder a la Biblioteca →