Canasta básica junio 2025: $1.531.473 para no ser pobre, según INDEC – qué hacés con tus números

El otro día, en el ascensor de casa, escuché a una vecina decirle a otra: “No sé cómo hace, yo ya no llego ni a la mitad del mes”. Y la otra asintió, sin palabras. Esa escena, la de la cabeza gacha y el silencio, es la que más me duele. Porque no es falta de capacidad, es que los números vienen solos y no avisan. Hoy el INDEC soltó el dato y, la verdad, no es para quedarse callado: una familia tipo necesitó $1.531.473 en junio para no ser pobre. Y $689.853 para no caer en la indigencia. Son números que duelen, pero que también te tienen que servir para algo. Porque si no los traducís a tu cocina, a tu cuaderno o a tu planilla, se quedan en el título de un diario y no te ayudan a dormir mejor.
El número que no es un verso: lo que dijo el INDEC
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó el dato de la Canasta Básica Total (CBT) de junio. Para que una familia de cuatro —dos adultos y dos chicos— no sea considerada pobre, necesitó ingresos por $1.531.473. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, quedó en $689.853. El aumento respecto al mes anterior fue del 2,2%. Ojo con esto: la inflación general de junio fue del 1,9%, según el mismo INDEC. O sea, los alimentos y servicios básicos subieron más que el promedio. La canasta le está ganando al índice general, y eso es lo que te duele en el súper, no en un paper.
¿Y esto a mí qué me cambia, Gustavo?
Mirá, te cambia todo si todavía no sabés cuánto gastás por mes. Porque si tu ingreso familiar está por debajo de ese número, no es que estés haciendo algo mal: es que la economía te está corriendo de atrás. Y acá no se trata de culpa, se trata de orden. Perón decía que la economía la controla el Estado o la controlan los consorcios, y que solo hay una clase de hombres: los que trabajan. Bueno, los que trabajamos somos los que tenemos que tener los números claros para no depender de que alguien más decida por nosotros. No es política partidaria, es supervivencia.
Lo que aprendí con el Beto y con mi vieja
Cuando el Beto, mi compañero de laburo, me dijo que no llegaba a fin de mes, lo primero que hicimos fue sentarnos con una servilleta y anotar todo lo que entraba y salía. No había magia: ganaba $X y gastaba $X + 10%. El problema no era que ganara poco (también, pero no solo), era que no veía los números. Mi vieja, la Tota, con los sobres de papel madera, me enseñó que la plata se cuida sola si la mirás todos los días. Y acá va lo concreto: si tu ingreso está cerca o por debajo de esa canasta, no te sirve de nada asustarte. Te sirve agarrar un cuaderno —o la planilla de Google Sheets que uses— y poner al lado de cada gasto si es fijo, si es necesario o si es prescindible. No para castigarte, para tener un mapa.
Tabla de impacto real: traducí el dato a tu semana
| PARA QUIÉN ES ESTO | QUÉ TENÉS QUE HACER |
|---|---|
| Familias con ingresos cercanos a la canasta Ganan cerca o menos de $1.531.473 y sienten que no cierran los números |
Anotá todos los gastos del último mes en una hoja. Separá en tres columnas: fijos (alquiler, expensas, servicios), variables necesarios (comida, transporte) y prescindibles (delivery, suscripciones). Ahí ves el primer agujero. |
| Jubilados o monotributistas con ingresos fijos bajos Viven con un ingreso que no alcanza la canasta de indigencia o la roza |
Revisá si estás cobrando todos los beneficios que te corresponden (tarifa social, bono, descuentos en medicamentos). Llamá a la ANSeS o entrá a mi ANSES. No dejes plata sin reclamar. |
| Familias que ya se ordenaron pero quieren verificar Tienen control de gastos pero quieren cotejar si su presupuesto es realista |
Comprá los precios de tu súper habitual contra los valores de la canasta del INDEC. Si tu gasto en alimentos está muy por encima del 30% de tus ingresos, buscá alternativas (ferias, mayoristas, compras comunitarias). |
¿Y Eva? Acá aparece sola
No me gusta usar a Evita de adorno, pero cuando leo que una familia necesita casi 700 lucas solo para no morirse de hambre, me acuerdo de su frase: “Donde existe una necesidad nace un derecho”. No es una cita bonita para cerrar un párrafo: es un termómetro. Si la canasta de alimentos subió 2,2% y los salarios no corren al mismo ritmo, hay una necesidad que no se está cubriendo. Y el derecho es a que el trabajo digno alcance para vivir. No para ahorrar, para vivir. Eso no es ideología, es matemática.
FAQ: lo que siempre me preguntan cuando sale este dato
¿Qué es exactamente la Canasta Básica Total?
Es el valor de un conjunto de bienes y servicios (alimentos, ropa, vivienda, transporte, salud, educación) que el INDEC considera necesario para que una familia tipo no sea pobre. Incluye la Canasta Básica Alimentaria (solo comida) más otros gastos no alimentarios.
¿Por qué la canasta subió más que la inflación general?
Porque la inflación general promedia precios de todo tipo de productos y servicios, mientras que la canasta pesa más los alimentos y servicios básicos, que suelen tener aumentos más altos. En junio, los alimentos subieron por encima del 1,9% promedio.
¿Cómo sé si mi ingreso está por debajo de la línea de pobreza?
Sumá todos los ingresos de tu grupo familiar (sueldos, changas, asignaciones, aguinaldo prorrateado) y compáralos con los $1.531.473 del INDEC. Si es menor, estás técnicamente bajo la línea de pobreza. No es un juicio de valor, es un dato para actuar.
¿Qué hago si mi ingreso está por debajo de la canasta?
Primero, no te paralices. Segundo, revisá si estás accediendo a todos los subsidios y programas sociales que te corresponden (tarifa social, AUH, becas, descuentos en transporte). Tercero, armá un presupuesto de emergencia: priorizá alimentos, alquiler y servicios, y recortá todo lo no esencial hasta que puedas reacomodarte.
¿Cada cuánto actualiza el INDEC este dato?
Todos los meses. El INDEC publica el valor de la Canasta Básica Total y Alimentaria junto con el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Podés consultarlo en indec.gob.ar.
¿Sirve de algo ordenarme si el sueldo no me alcanza?
Sí, y te digo por qué: porque el desorden te hace gastar más de lo que necesitás incluso en lo básico. Con orden podés identificar fugas (delivery que no recordabas, suscripciones que no usás, compras impulsivas) y redirigir esa plata a lo que realmente importa. No te va a duplicar el sueldo, pero te va a dar aire. Y el aire, cuando estás ahogado, es todo.
Un paso para esta semana
No te pido que arregles la economía del país. Te pido algo más chico y más tuyo: esta semana, agarrá todos los tickets del mes —los de la latita de dulce de membrillo, como hago yo— y anotá cuánto gastaste en comida, en transporte y en “otros”. Después, fijate si ese número está cerca del 30% de tus ingresos. Si está arriba, buscá un solo cambio para la semana que viene: comprar en una verdulería en vez del súper, llevar vianda dos días, compartir el viaje con un compañero. Un cambio chico, medible, sin culpa. Porque ordenarse no es de ricos, es de vivos. Y acá estamos para eso.
Esto es educación financiera para ordenarte, no asesoramiento personalizado; tus números y tu realidad los ves vos. Si necesitás ayuda con una deuda grande o una decisión compleja, consultá con un profesional matriculado.
Ahorro y presupuesto. Salió de deudas con método y planilla. Educación financiera, no asesoramiento.
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